El Fondo Monetario Internacional (FMI) destrabó un desembolso de U$S 1.000 millones para la Argentina tras aprobar la segunda revisión del programa. El staff report técnico publicado el viernes por el organismo condiciona el optimismo oficial al impugnar la metodología del INDEC para medir la inflación. El documento técnico exige cambiar la Ley de Estadística y advierte que el IPC actual carece de representatividad.
La llegada de las divisas coincide con un reclamo estructural sobre el termómetro de precios del Palacio de Hacienda. El equipo económico utiliza un año base que arrastra 21 años de rezago, lo que distorsiona el impacto real de las tarifas en el interior del país.
El desplazamiento de Marco Lavagna de la dirección del INDEC congeló los planes técnicos de modernización. El ministro de Economía, Luis Caputo, nombró a Pedro Lines al frente de la entidad estadística, decisión que derivó en el aplazamiento por tiempo indefinido del nuevo calculador de precios. El plan original preveía reemplazar las viejas estructuras de consumo de los años 2004 y 2005 por una matriz de ponderación basada en el período 2017 y 2018.
La parálisis de la reforma metodológica reduce la fiabilidad de los números del Gobierno. El organismo internacional detalló las fallas del sistema estadístico argentino a través de tres puntos críticos:
- El IPC actual arrastra una prolongada demora que licúa la representatividad de las nuevas plataformas y servicios digitales dentro de la canasta de consumo.
- Las cuentas nacionales operan con un año base obsoleto que resta precisión y desagregación a los datos del Producto Bruto Interno.
- Las estadísticas del sector externo muestran un bache informativo donde las operaciones devengadas fuera del comercio de bienes aparecen con 3 meses de retraso.
La conducción del FMI, a cargo de Kristalina Georgieva, supeditó la instrumentación del nuevo esquema a que el proceso de desinflación quede consolidado. Los técnicos de Washington ofrecieron asistencia regulatoria para blindar la independencia de la oficina estadística y adecuar los procesos a los estándares globales.
La auditoría de las cuentas públicas trascendió la distorsión del IPC. El staff report del FMI reclamó acelerar la eliminación de los controles cambiarios y avanzar de forma complementaria con las reformas del sistema tributario y el régimen previsional. El documento reconoció la desaceleración del índice de precios y convalidó un escenario de crecimiento moderado para la economía local. (Agencia OPI Santa Cruz)