El papa León XIV publicó este lunes 25 de mayo su primera encíclica titulada “Magnifica Humanitas”, un documento doctrinario donde el jefe de la Iglesia Católica llama a desarmar la Inteligencia Artificial y a custodiar la dignidad del trabajo frente a determinados intereses poderosos.
La aparición del texto coincide con el 135º aniversario de la promulgación de la histórica encíclica “Rerum novarum” de León XIII. El Sumo Pontífice firmó la nueva doctrina el pasado 15 de mayo, estructurando su análisis en cinco capítulos diferenciados, una introducción y una conclusión.
El escrito aborda de forma directa la doctrina social de la Iglesia en la era de la inteligencia artificial. El líder religioso plantea que la humanidad enfrenta una elección decisiva entre levantar una nueva torre de Babel o edificar una ciudad común, según se desprende de la información oficial divulgada por el sitio Vatican News.
La propuesta del Vaticano no califica a la tecnología como un mal en sí mismo ni como una fuerza antagónica. Sin embargo, el documento exige regulaciones estrictas y decisiones concretas en las leyes y la educación para frenar dinámicas de explotación económica.
El esquema conceptual del documento divide sus ejes temáticos según la siguiente distribución oficial:
- El primer capítulo repasa la Doctrina Social de la Iglesia en el magisterio reciente y en el Concilio Vaticano II.
- El segundo capítulo detalla los fundamentos y principios institucionales, enfocados en la dignidad de la persona.
- Un apartado específico reclama el reconocimiento de los derechos de las minorías, con especial atención a las mujeres.
El papa León XIV señala cinco principios fundamentales dentro de la doctrina social que las naciones deben atender. El primero define al bien común como forma social de la dignidad, mientras el segundo exige la destinación universal de los bienes para evitar que los conocimientos queden en manos de unos pocos operadores.
La encíclica añade la subsidiariedad como tercer principio para superar el paternalismo, seguida por la solidaridad frente a la indiferencia global. El quinto enunciado consagra la Justicia social como la herramienta regulatoria necesaria para combatir el odio, la desinformación y someter a control público el uso de los datos personales.
En el plano de las relaciones internacionales, el obispo de Roma convocó a superar la teoría de la guerra justa. El pontífice propone relanzar el diálogo y el multilateralismo entre los Estados para evitar que el criterio exclusivo de la revolución digital sea el lucro de las corporaciones privadas. (Agencia OPI Santa Cruz)