La obra social estatal de los jubilados congela las tarifas de las consultas mientras los profesionales denuncian el colapso del sistema prestacional.
Un paro nacional de 72 horas paraliza la atención de los médicos de cabecera y odontólogos del PAMI desde este lunes 8 de junio de 2026 ante la falta de respuestas oficiales. Los profesionales suspenden las actividades programadas para exigir una recomposición urgente de los valores nominales de las consultas liquidados por el organismo.
La medida de fuerza busca visibilizar el fuerte atraso de los honorarios que perciben los efectores privados regulados por la obra social de los adultos mayores. Los prestadores sostienen que el esquema actual de retribuciones impide cubrir los costos fijos operativos de los consultorios médicos y odontológicos.
El impacto del ajuste en los efectores de la Patagonia
La parálisis del servicio afecta de manera directa a los jubilados de las provincias del sur argentino, donde el costo de vida eleva la brecha de los aranceles médicos. La dirección ejecutiva del PAMI mantiene congeladas las cápitas y los valores por prestación en un contexto de licuación inflacionaria constante.
Los profesionales patagónicos aseguran que los montos vigentes representan un ajuste real sobre sus ingresos frente a la suba de los insumos dolarizados. Los principales gremios del sector evitan pronunciarse formalmente sobre el conflicto, pero el descontento de las bases forzó el quite de colaboración.
La caída de las prestaciones médicas bajo el lema del reclamo
Los odontólogos y médicos exigen la actualización inmediata de los aranceles bajo la consigna de defender la salud de los adultos mayores de todo el país. La falta de respuesta de las autoridades de la obra social precariza de forma directa el acceso a la salud de pensionados y jubilados.
Los prestadores mantienen la suspensión de turnos no urgentes y condicionan el restablecimiento del servicio a una convocatoria formal para fijar nuevos valores de consulta. El conflicto se extiende a las clínicas de las localidades del interior de Santa Cruz, donde las alternativas de atención médica para la tercera edad resultan escasas. (Agencia OPI Santa Cruz)