El desplome real de los ingresos corrientes en un 60,1% reduce el margen fiscal y obliga a buscar recaudación impositiva para evitar el déficit en el segundo semestre.
El superávit financiero del sector público nacional retrocedió un 45,7% real interanual en mayo, lo que confirma el agotamiento de la estrategia oficial basada puramente en el recorte de partidas presupuestarias. Los datos de la consultora Equilibra demuestran que la caída de los ingresos tributarios superó el ritmo de la contracción del gasto, achicando el superávit primario a $1,92 billones con una baja real del 14,9%.
La licuación de fondos clave y el impacto en las provincias
El reporte sectorial expone que el Poder Ejecutivo Nacional profundizó el desfinanciamiento del interior del país para contener el desequilibrio de la caja central. El Palacio de Hacienda aplicó un recorte del 40% real interanual en las transferencias no automáticas a las provincias, asfixiando las arcas subnacionales.
A esta quita de recursos federales se sumó la parálisis de la infraestructura pública con una baja del 27,8% en el gasto de capital. En paralelo, el pago de intereses de la deuda pública creció un 4,9% mensual en mayo, lo que neutralizó la reducción acumulada del 4,5% que arrastraba el rubro en el primer quinquenio del año.
El auxilio patrimonial y el límite de los ingresos tributarios
La recaudación fiscal hilvanó su décimo mes consecutivo de caída real al descender un 4,1% interanual, amortiguada únicamente por el vencimiento del Impuesto a las Ganancias de sociedades que saltó un 29,5% por el ejercicio comercial. El resto de los ingresos corrientes del Estado experimentó un desplome del 60,1%, mientras que las rentas de la propiedad retrocedieron un 17,1%.
Para sostener el saldo positivo durante el mes de junio, la administración central depende netamente del ingreso extraordinario de U$S 365 millones originados por la venta de las acciones estatales en la transportadora eléctrica Transener. El deterioro acumulado de los primeros cinco meses de gestión arroja una contracción del 12% en el resultado primario y del 25,2% en el superávit financiero global. (Agencia OPI Santa Cruz)