La apertura del plenario en Nueva York exhibió una escalada retórica contra Teherán y un apagón de las principales cadenas televisivas norteamericanas tras el veto informativo aplicado por la Casa Blanca a tres empresas periodísticas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con la destrucción militar total de Irán durante su intervención en la apertura del 81º período de sesiones de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York, en una alocución que fue excluida de las transmisiones en directo de las principales señales televisivas de su país.
El mandatario condicionó el futuro del territorio persa a dos desenlaces extremos: permitir la reconstrucción del país o proceder a “aniquilarlos y mandarlos al infierno”. En su argumentación ante el auditorio multilateral, aseguró: “Su capacidad de producir drones está destruida, su economía también. Eran los matones de Medio Oriente, pero ya no, desde que entré al escenario político he sido inquebrantable, nunca dejaré que Irán tenga un arma nuclear”.
El arribo de la comitiva norteamericana al recinto de Naciones Unidas registró un altercado directo cuando una reportera de la cadena CNN intentó formular preguntas de política exterior. Trump increpó a la trabajadora de prensa con un rechazo público: “No deberías estar aquí, la CNN dijo que no iba a cubrir al Presidente”.
Las cadenas de noticias estadounidenses cancelaron la difusión del mensaje en solidaridad con la reportera agredida, según reportaron este martes los propios cronistas de esa señal. La alocución únicamente contó con cobertura de emisoras de Moscú y cadenas europeas.
La confrontación institucional escala tras el anuncio formal formulado en un comunicado conjunto emitido este lunes por CNN, MSNOW y Politico, organizaciones que formalizarán una demanda judicial contra el gobierno federal debido al bloqueo sistemático de acceso a las conferencias de la Casa Blanca.
En el tramo final de su exposición en el estrado internacional, Trump defendió su política interna: “dos siglos y medio después de que la causa de la libertad encontrara su hogar en este continente, puedo decirles con orgullo que Estados Unidos está de vuelta, es hoy más fuerte que nunca”.
El jefe de Estado concluyó su balance sobre el poderío nacional ratificando la primacía de su gestión: “Nuestra economía es la envidia del mundo. Nuestras Fuerzas Armadas son las más poderosas del mundo. Nuestra tecnología no tiene rival y somos líderes en prácticamente todo”. (Agencia OPI Santa Cruz)