El mandatario advirtió ante la Asamblea General que sancionará a las empresas vinculadas al proyecto petrolero Sea Lion y condicionó el acceso a Vaca Muerta para quienes operen bajo licencias británicas.
En una alocución pronunciada recientemente, el presidente Javier Milei ratificó ante la Asamblea General de las Naciones Unidas el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur, donde intimó al Reino Unido a reanudar las negociaciones bilaterales. El jefe de Estado cuestionó la inacción del sistema multilateral frente a la resolución aprobada hace 50 años que ordenaba a las partes abstenerse de introducir modificaciones unilaterales en el territorio disputado, y aseveró que el país no esperará a que el organismo internacional actúe para tomar cartas en el asunto.
El mandatario denunció que el avance hidrocarburífero del proyecto Sea Lion en la plataforma continental correspondiente a la Cuenca Malvina Norte se ejecuta mediante permisos británicos ilegales que violan el derecho interno y la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Ante ese escenario, confirmó la aplicación de medidas punitivas contra las firmas operadoras y sus prestadores, junto con la remisión de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional al Parlamento para dotar de ejecutividad a las sanciones administrativas.
Recursos estratégicos y límites a la inversión internacional
La administración nacional vinculó de forma directa la controversia en el Atlántico Sur con las reglas de juego en el continente. El titular del Poder Ejecutivo convocó a capitales extranjeros a participar del desarrollo energético en el yacimiento Vaca Muerta, fijando como restricción operativa que el Estado argentino excluirá de estos esquemas a las corporaciones que intervengan en la extracción no autorizada de recursos bajo ocupación externa.
En materia tecnológica y productiva, Milei defendió la desregulación de la inteligencia artificial, rechazó las posturas que exigen supervisión estatal y propuso otorgar beneficios impositivos junto a un régimen de responsabilidad limitada para compañías del sector. El gobernante argumentó que los escenarios distópicos carecen de sustento económico y sostuvo que la expansión técnica debe regirse bajo modelos de libre mercado encabezados por las democracias occidentales.
El pronunciamiento incluyó duras objeciones contra los programas de gobernanza multilateral, señalando el fracaso institucional de la Agenda 2030 y anticipando el rechazo oficial a la Agenda 2045. Tras calificar de ineficaz la estructura burocrática del foro internacional, Milei justificó el abandono de la Organización Mundial de la Salud, cuestionó las medidas sanitarias implementadas durante contingencias previas y formalizó el alineamiento geopolítico irrestricto de su gestión con Estados Unidos e Israel, ratificando la condena al régimen de Irán y la demanda de justicia por los atentados perpetrados en Buenos Aires durante 1992 y 1994. (Agencia OPI Santa Cruz)
Y los integrantes de la ONU se pusieron a llorar???