La aerolínea adeuda más de 4.600 millones de pesos, acumula compromisos externos por 5,5 millones de dólares y redujo su participación doméstica del 17% al 0,1% en doce meses.
La compañía FB Líneas Aéreas S.A., operadora de la marca comercial Flybondi, solicitó la apertura de su concurso preventivo de acreedores ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N.º 24, a cargo del juez Guillermo Mario Pesaresi. El trámite fue ingresado el 2 de octubre mediante el patrocinio del estudio Grispo con radicación en la Secretaría N.º 47, a cargo de Santiago Medina, donde el expediente permanece en estado de despacho sin definiciones sobre la apertura formal del proceso judicial.
El pasivo consolidado sujeto a verificación supera los 4.000 millones de pesos en deudas directas, un monto que escala hasta el orden de los 4.600 millones de pesos al computar intereses devengados y costas de embargos judiciales. Las obligaciones acumuladas comprometen saldos impagos con la Empresa Argentina de Navegación Aérea, la empresa estatal Intercargo, petroleras proveedoras de combustible, firmas de arrendamiento técnico y talleres de mantenimiento, junto a reclamos salariales pendientes e indemnizaciones a usuarios por vuelos cancelados.
En el plano externo, dos aeronaves retenidas fuera del territorio nacional acumulan deudas operativas cercanas a los 5,5 millones de dólares vinculadas a servicios de mantenimiento de flota. El deterioro financiero forzó la paralización de la estructura técnica de la firma, que conserva únicamente tres aeronaves en el país fuera de servicio comercial, mientras que diez unidades quedaron desafectadas y fueron transferidas a sus propietarios bajo los procedimientos de devolución contractual y técnica de la industria aérea.
El frente societario y los embargos fiscales de ARCA
La insolvencia financiera se precipitó tras la fractura interna registrada entre los accionistas principales, luego de que el fondo COC Global integrara una capitalización superior a 70 millones de dólares para asumir el control operativo. La relación societaria colapsó frente al socio histórico Cartesian Capital Group tras la ejecución de medidas cautelares trabadas por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero sobre las cuentas bancarias de la compañía aérea, una determinación recaudadora que anuló la capacidad de pago operativo corriente.
A partir de las irregularidades administrativas detectadas durante la auditoría de julio de 2026, la falta de entendimiento entre los socios derivó en la advertencia de demandas ante tribunales locales y foráneos. La asfixia operativa provocada por las cuentas inhibidas y la falta de liquidez aceleró el traspaso de los compromisos impagos a la órbita de los tribunales comerciales de la Capital Federal.
El repliegue de mercado reportado por la ANAC
El colapso de la firma aérea quedó documentado en los registros oficiales elaborados por la Administración Nacional de Aviación Civil. Las planillas estadísticas consignaron que la aerolínea trasladó 254.533 pasajeros dentro del mercado de cabotaje en agosto de 2025, un volumen que le otorgaba el 17% de la participación en los vuelos domésticos del país.
Hacia agosto de 2026, la paralización operativa redujo el volumen de transporte a 1.865 pasajeros, lo que representó un repliegue terminal al 0,1% del mercado aéreo nacional. La retracción interanual de más de 252.000 usuarios marcó el cierre de la explotación regular de la firma, cuyo cuadro de cesación de pagos aguarda la resolución de apertura judicial por parte del magistrado interviniente. (Agencia OPI Santa Cruz)