La disolución de las Cortes Generales formaliza el llamado a las urnas tras tres años de mandato marcados por la fragmentación legislativa, tensiones internacionales y la convocatoria de un Consejo de Ministros extraordinario.
La disolución de las Cortes y la convocatoria formal a elecciones generales anticipadas para el domingo 29 de noviembre fueron anunciadas por el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, durante una conferencia de prensa celebrada este lunes en el palacio de la Moncloa.
El jefe del Ejecutivo español confirmó la decisión tras comunicar la determinación al jefe del Estado y disponer la apertura inmediata de un Consejo de Ministros extraordinario. La medida responde a la necesidad de dirimir si el electorado respalda la continuidad del programa de gobierno o facilita el avance de opciones de signo contrario, en un contexto político interno de alta confrontación.
Durante su comparecencia, el mandatario defendió la labor desarrollada a lo largo de la legislatura por el gabinete de coalición, sosteniendo: “Hace más de tres años las urnas decidieron apostar por un Gobierno progresista. Lograron no ha sido fácil, nos ha tocado gestionar emergencias inéditas, el regreso de las guerras en Europa y Oriente Medio. Hemos trabajado con un Congreso muy bronco. Hemos combatido élites económicas muy poderosas, y también la peor oposición. Hemos transferido a los gobiernos autonómicos más poder que nunca. A pesar de todo, el Gobierno de coalición no ha dejado de trabajar”.
En el plano de las relaciones exteriores, el presidente subrayó la postura internacional de su administración en defensa de los compromisos multilaterales. Sánchez argumentó: “Hemos hecho todo lo que estaba en nuestras manos para defender el interés de los españoles y, al mismo tiempo, nos hemos esforzado por construir un mejor mundo, apoyando a Ucrania, a la Unión Europea y a las Naciones Unidas en sus momentos más oscuros, denunciado genocidas, combatiendo tecnoligarcas, frente a altares con motosierra”.
El titular del Ejecutivo admitió desaciertos operativos durante la gestión y justificó el adelantamiento electoral como la vía para obtener una base de apoyo parlamentario más amplia. Al respecto, afirmó: “Sé que hemos cometido errores, no hemos hecho todo lo que nos habíamos propuesto. Para hacer más, necesitamos renovar y ampliar el apoyo de la gente. Necesitamos reformas para que la ciudadanía pueda lograr reducir los niveles desigualdad. Por eso, tras informar al jefe del Estado, convoco el Consejo de Ministros extraordinario. Los españoles tienen que decidir qué papel quieren jugar, si quieren que nuestro país retroceda o avance, un Gobierno que trabaje por la mayoría social”.
La resolución adoptada en la capital española remite de manera directa al trámite ministerial extraordinario para instrumentar la disolución de ambas cámaras parlamentarias y fijar los plazos del proceso electoral hacia el 29 de noviembre. (Agencia OPI Santa Cruz)