La Comisión Electoral Central registró el mayor nivel de concurrencia a las urnas desde 1977, en una jornada marcada por el arresto de tres sospechosos acusados de comprar sufragios en el Néguev.
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, emitió su voto pasado el mediodía de un martes en Jerusalén, según un comunicado oficial difundido recientemente por su Oficina. Estos comicios representan las primeras elecciones nacionales celebradas en el país tras los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023 y la posterior ofensiva militar sobre Gaza.
Al momento en que el jefe de Gobierno sufragó junto a su esposa, Sara, la concurrencia alcanzaba al 31,5% del padrón. Los registros estadísticos de la Comisión Electoral Central de Israel establecen que esta cifra constituye la participación electoral más elevada para ese horario desde el año 1977.
Durante la jornada, el titular del Ejecutivo convocó en idioma hebreo a la ciudadanía a sufragar mediante la consigna “¡Vayan a votar!“. A través de un videomensaje dirigido a los electores, el líder del Likud acusó a la izquierda y a los partidos árabes de intentar “robar las elecciones“, exigiendo a sus votantes que “nadie se quede en casa“.
“Miren, están advertidos. Los índices de participación en el sector árabe del sur, sin ir más lejos, son más altos que en el sector judío. Tienen que salir a votar“, sostuvo el mandatario en su mensaje audiovisual. En la misma intervención, planteó que en la votación “está en juego y en la balanza la preservación del Estado judío”, y advirtió que “un gobierno de izquierdas, con partidos árabes acabará con el Estado de Israel“.
Las acusaciones de Netanyahu se produjeron luego de que la Policía detuviera en la región sureña del Néguev a tres sospechosos investigados por el intento de compra de votos a favor del partido islamista Raam. (Agencia OPI Santa Cruz)






